Cuando nació GuinGuinBali, prometimos que íbamos a estar allí donde se produjeran los grandes acontecimientos que tengan que ver con África. De ahí nuestra amplia red de corresponsales que sigue creciendo y de ahí nuestro interés por todo lo que sucede en el continente.
Pues bien, el próximo domingo el futuro de África occidental está en juego. No se trata de una frase grandilocuente, sino de una realidad. Las elecciones presidenciales que dentro de pocas horas se celebran en Guinea tienen en vilo a toda la región por varias razones.
En primer lugar, porque estamos hablando de uno de los países más ricos de África, plagado de recursos naturales, cuya inestabilidad podría alterar los equilibrios económicos de la región.
En segundo lugar, es la primera vez en su historia que Guinea tiene una oportunidad de alcanzar la verdadera democracia tras demasiados años de dictaduras y partidos únicos bajo los regímenes de Sekou Touré primero, Lansana Conte después y, por último, el esperpéntico año que estuvo en el poder Moussa Dadis Camara, cuya sombra, desde su exilio en Burkina Faso, se proyecta todavía amenazadora sobre estos comicios.
Desde que el general Sékouba Konaté asumió el timón del país prometió una transición tranquila hacia la democracia. Y lo ha cumplido. Salvo los incidentes del pasado jueves todo ha transcurrido con cierta normalidad y el domingo, los guineanos están llamados a votar, a ser los protagonistas de su propia historia. Insistimos, por primera vez desde que alcanzaran la independencia de Francia hace medio siglo.
La última razón que pone de manifiesto la importancia de estos comicios es que Guinea corre el peligro de perder el tren de la historia. Muy cerca, Senegal y Ghana le han comido mucho terreno como democracias estables que cuentan con todos los plácets de la comunidad internacional; y Guinea, hasta ahora, siempre bajo la bota de los militares.
Así que ha llegado su hora, el momento de mostrar al mundo que ellos también pueden gobernarse sin sobresaltos y dando la justa y necesaria participación a sus ciudadanos. Claro que existen amenazas, algunas de ellas muy serias, como la omnipresencia del Ejército o la división étnica de los partidos políticos, que amenaza con hacer saltar el proceso de transición por los aires, pero las posibilidades de desembocar en una democracia con alternancia y moderna también son reales.
Y, por todo ello, GuinGuinBali hará un esfuerzo especial para contártelo al minuto. A través de fuentes que nos irán informando sobre el terreno de todo cuanto acontezca y a través de los guineanos que viven en España. Desde el domingo por la noche y hasta que se resuelva el escrutinio, al minuto, GuinGuinBali informará sobre este momento histórico. En lo único que confiamos es en que triunfen el futuro y la democracia. Porque Guinea ya se lo merece.