De nacionalidad: ¡Guinguinbaliano!
Hace un par de días superamos los 500 fans en Facebook y lo anunciamos aquí en el blog: ¡Ya somos más de 500 guinguinbalianos!, dijimos. Y una lectora, María Greco, comentó con entusiasmo: "Ya he encontrado una nacionalidad que se ajuste a mi identidad: a partir de ahora seré guinguinbaliana, si es posible". ¿Se imaginan, ese policía de aduana sosteniendo atónito su pasaporte?. Él quizás diría que no es posible. Pero a nosotros nos ha encantado, y creemos que sí lo es, y tanto que sí.
No se preocupen, no estamos pensando en fundar un imperio. Más que nada porque los imperios protegen sus fronteras, y nosotros queremos derribarlas. Ser guinguinbaliano sería algo más parecido a un estado de ánimo. Optimismo, porque esta región tiene un futuro prometedor si nos lo proponemos unos cuantos. A una actitud, combativa con quienes se empeñan en trazar lineas imaginarias y sembrar el miedo y la insolidaridad, y abierta, a la vez, con los vecinos. Curiosa también, deseosa de conocer que pasa en sus casas.
Guinguinbaliano sería, en definitiva, el que se pregunta dónde vive y sabe responderse. Y si el lugar no es del todo de su agrado, pone lo mejor de su parte por cambiarlo. Sabemos que hay otros nombres para todo eso, pero bueno, por eso existe el diccionario de sinónimos.
¿Tú tienes alguna definición que quieras compartir?


Escribir un comentario