La causa “oficial” de la detención de Thiat hay que buscarla en la manifestación de la oposición que tuvo lugar este sábado 23 de julio en Dakar, un acto que pretendía, por un lado, conmemorar las manifestaciones espontáneas del 23 de junio pasado y que lograron hacer dar marcha atrás al Gobierno en su proyecto de reforma constitucional, y, por otro, manifestar su rotundo rechazo a que Wade se presente de nuevo a las elecciones, previstas para febrero de 2012.
Durante dicha manifestación, organizada por el movimiento 23J en cuyo origen se encuentra el grupo de rap Y en a marre y el movimiento social del mismo nombre, Thiat tomó la palabra para asegurar que “un hombre de 90 años no debe mentir”. Todo el mundo entendió rápidamente que se estaba refiriendo a Wade, haciendo alusión al hecho de que Wade había prometido en el pasado que no se presentaría a un tercer mandato. Sin embargo, Thiat no le citó expresamente y esto fue lo que aseguró durante el interrogatorio al que fue sometido: “En Senegal hay muchas personas de 90 años”, dijo.
En realidad, lo que se esconde tras esta detención es el intento desesperado de un régimen por pretender dar una imagen de fortaleza ante un creciente rechazo popular, protagonizado fundamentalmente por los jóvenes. En realidad, Wade atraviesa sus horas más bajas desde que el pasado 23 de junio miles de manifestantes lograran tumbar su proyecto de reforma constitucional con el que pretendía garantizarse la reelección para un tercer mandato.
Dicha reforma incluía la rebaja del 50 al 25% del porcentaje de votos necesario para alzarse con la victoria en la primera vuelta electoral y la novedad de que se presentaran, en lugar de candidatos en solitario, un tándem para ocupar la Presidencia y la Vicepresidencia, lo que muchos interpretaron, dada la avanzada edad del propio Wade, como un intento de “colar” a su hijo Karim Wade en la Vicepresidencia y, por tanto, en la primera línea de la sucesión.
Sin embargo, en el camino de Wade se ha cruzado Y en a marre. Este grupo de rap, muy activo en la denuncia de la corrupción y otros temas sociales en Senegal, ha sabido canalizar el malestar de miles de jóvenes y ha protagonizado sonoros actos de protesta en los suburbios de Dakar, fundamentalmente contra los cortes de luz diarios que deben sufrir los senegaleses. Y Thiat es uno de los miembros más activos y preponderantes de Y en a marre.
De hecho, su detención, que tuvo lugar el lunes 25 por la mañana, se vio seguida de una intensa movilización de jóvenes vía Internet que desembocó en una concentración improvisada ante la comisaría donde se encontraba el rapero. Finalmente, fue liberado el martes 26 por la tarde ante el júbilo de sus seguidores. Varias organizaciones de Derechos Humanos habían advertido a Wade de que le consideraban un preso político si iba a la cárcel y se creó un pool de abogados para defenderle.
UN RAPERO DE KAOLACK
Thiat procede de un grupo de rap llamado Keurgui, que significa casa del mundo, creado en 1998 en Kaolack (Senegal). Desde un principio, Keurgui destaca por su capacidad de denuncia y por poner de relieve los problemas sociales y la corrupción. Ya desde los primeros años, tuvieron que hacer frente a amenazas y agresiones que procedían directamente del poder y hasta su primer álbum no llegó a ver la luz a causa de la censura.
Será en 2002 cuando el grupo vuelva a la carga y logre sacar un disco, Kene Bougoul, en el que se abordan cuestiones como la pobreza, el hambre, enfermedades como el cólera o el SIDA o la inmigración clandestina. En este último aspecto, por ejemplo, Thiat se ha mostrado siempre favorable a que los senegaleses no tengan que ir a Europa y se queden en su propio país.
Dos años después, Thiat y sus dos compañeros, Kilifeu y Mollah Morgun, sacan uno de sus mejores discos Liy Raam, donde se incluyen temas de enorme éxito en Senegal como Beaux Parlers. En 2008 llega la consagración con el premio al mejor disco de Senegal y disco de oro con Nos connes doléances (Nuestras tontas dolencias).
Para entonces, los temas se han ampliado y se aborda no sólo la pobreza y la corrupción, sino otros asuntos espinosos como la rebelión en Casamance, las condiciones de los presos en el país o la influencia de Europa en las políticas de los países africanos.
El enorme deterioro de las condiciones de vida de los senegaleses en los últimos meses le hacen unirse a otros raperos y formar el grupo Y en a marre (¡Ya está bien!), que se ha convertido en mucho más que un grupo de música y que está logrando canalizar el malestar de miles de jóvenes senegaleses que se sienten defraudados por su Gobierno y, en concreto, por su presidente.


ADEMÁS













Comentarios - 5