"Aprovecho la oportunidad para anunciar una amnistía general a todos quienes alzaron las armas por una causa u otra contra el Gobierno del Sur. Les pido que abandonen las armas y que se unan a nosotros para construir nuestro nuevo país", dijo Kiir, que llevaba su inseparable sombrero negro de "cowboy", regalo del expresidente de EEUU George W. Bush.
En su discurso, Kiir se refirió a los conflictos que permanecen abiertos entre Sudán y el recién nacido Estado vecino del sur como los de Abyei, Kordofán del Sur, el Nilo Azul o Darfur.
"No los olvidaremos. Cuando ustedes lloran, nosotros lloramos; cuando ustedes se desangran, nosotros nos desangramos, por lo que prometo que trabajaré con mi hermano (el presidente sudanés) Omar Hasan al Bachir y la comunidad internacional para restaurar la paz", señaló. En este sentido, agregó que ve "la luz al final del túnel, y esa luz es la paz para todas esas zonas".
Kiir abogó también por potenciar la economía como "llave de la prosperidad" y apostó por redoblar los esfuerzos del país para construir instituciones, fortalecer el sector privado y captar inversión directa extranjera.
En ese proceso, el mayor desafío del nuevo estado será la corrupción política, indicó el líder del Movimiento Popular de Liberación de Sudán, que se comprometió "a hacer todo lo posible por arrancar ese cáncer".
El presidente del Parlamento, James Wani Igga, ha leido la declaración de independencia en un acto multitudinario celebrado en la plaza del mausoleo de John Garang, (padre de la independencia del nuevo país) y acto seguido, se ha izado la bandera de un nuevo Estado. "Nosotros, los representantes del pueblo democráticamente electos, declaramos a Sudán del Sur un Estado soberano e independiente", afirmó James Igga durante la lectura. Daba así el último paso de un acuerdo de paz firmado en 2005 para poner fin a décadas de conflicto entre el norte y el sur.
El acto oficial ha tenido lugar en Yuba, durante una ceremonia a la que han acudido ochenta delegaciones extranjeras y una treintena de jefes de Estado. En ella, Salva Kiir Mayardit ha jurado como presidente de la nueva República del Sur de Sudán.
Kiir apuntó que entre sus tareas estarán "fortalecer el desarrollo, preservar la Constitución, cumplir la ley, proteger y fortalecer la unidad del pueblo, consolidar el sistema democrático descentralizado y la honestidad y la dignidad del pueblo". Antes de prestar juramento, descubrió una estatua de John Garang, el héroe nacional de los sudaneses del sur muerto en un accidente de helicóptero en julio de 2005, y firmó el decreto de promulgación de la nueva Constitución provisional del Sur de Sudán, que sustituirá la carta magna provisional que ha estado vigente en este territorio y en Sudán.
También han intervenido el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, quien ha dado la bienvenida de la comunidad internacional a la recién nacida República: "Saludo al pueblo de Sudán del Sur en esta ocasión histórica y le deseo prosperidad y estabilidad en el futuro al país más nuevo del mundo. Es un momento histórico", dijo.
Kiir y Al Bachir se han sentado juntos en la tribuna donde se ha acomodado a los mandatarios. La ceremonia, a la que han acudido miles de ciudadanos entre importantes medidas de seguridad -unos 2.000 policías-, empezó con discursos de un obispo cristiano y de un clérigo musulmán que recitó un versículo del Corán. Tras las alocuciones de los religiosos tuvo lugar un desfile militar y de representantes civiles.
Las reacciones no se han hecho esperar. La canciller alemana, Angela Merkel, ya ha manifestado el apoyo de su país al nuevo Estado. "Es un día muy especial para África", sostuvo la mandataria, quien ha dicho que la fundación del país africano es tema prioritario en la agenda del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cuya presidencia rotativa asumió Alemania el 1 de julio pasado. "Lo que queremos para Sudán y Sudán del Sur es que se conviertan en dos Estados estables. Sudán del Sur necesita especialmente nuestro respaldo y el de la comunidad internacional", agregó.
Por su parte, Barack Obama ha reconocido a través de un comunicado emitido por la Casa Blanca Sudán del Sur como estado independiente y ha manifestado que "después de tanta lucha, los Estados Unidos de América celebran el nacimiento de una nueva nación".
El régimen chino tampoco ha tardado en dar un paso adelante y ha anunciado que establecerá vínculos con la República de Sudán del Sur. "El Gobierno de la República Popular de China anuncia su reconocimiento del país, y establecerá lazos diplomáticos a nivel de embajada con Sudán del Sur desde ahora mismo", señaló en un comunicado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Hong Lei.
El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Mohamed al Orabi, también ha anunciado el reconocimiento oficial de su país al nuevo estado de Sudán del Sur. El jefe de la diplomacia egipcia hizo el anuncio al llegar a Yuba, la capital del nuevo Estado, adonde llegó integrando una delegación para participar en la ceremonia y festividades.
Asimismo, Al Orabi reiteró "el interés de Egipto en respaldar y fortalecer los lazos con los hermanos del nuevo país y proseguir desempeñando un papel para acercar los puntos de vista para ayudar a resolver los asuntos pendientes entre el norte y el sur de Sudán".
La pasada madrugada los sudaneses del sur salieron a las calles de la capital en un estallido de júbilo para celebrar la independencia equipados con banderas y tocando las bocinas de sus vehículos.


ADEMÁS












Comentarios - 4