“Con este anuncio, que confirma lo que los equipos de Acción contra el Hambre en el terreno estaban viendo desde hace varias semanas, el apoyo, especialmente económico, de los grandes donantes internacionales así como de los particulares, tiene que cambiar de escala cuanto antes para permitir a los actores que trabajan en el terreno ampliar aún más su ayuda para los millones de personas afectadas por esta dramática hambruna”, señala Jens Opperman, Jefe de Misión de Acción contra el Hambre en Somalia.
En el caso específico de Somalia, el despliegue masivo de ayuda humanitaria en el terreno por medio de organizaciones acostumbradas y autorizadas a trabajar en el país es la única solución viable para ayudar lo mejor que se pueda a las personas afectadas por esta catástrofe mayor. Además, se necesita una gran coordinación y cooperación cercana entre todos los actores dentro y fuera del país.
Acción contra el Hambre ya ha ampliado sus actividades humanitarias en lo que respecta al tratamiento de la desnutrición, al seguimiento médico, a la mejora de la seguridad alimentaria de las poblaciones y del acceso a agua potable, al saneamiento y a la higiene.
Acción contra el Hambre quiere y puede seguir aumentando su respuesta a esta hambruna para ayudar lo mejor que pueda a la población somalí. Pero para hacerlo, necesita todavía fondos necesarios, en particular para empezar grandes distribuciones de alimentos en el centro-sur del país, la zona más afectada por esta crisis.
DE LA URGENCIA AL MEDIO PLAZO
Al mismo tiempo que se implementan estas operaciones de emergencia, se tiene que dar cuanto antes una respuesta a las causas subyacentes de esta crisis, sobre todo para dar la posibilidad a las poblaciones afectadas de plantar y cosechar durante la próxima estación de lluvias (enero de 2012), reconstituir su capital ganadero, la principal fuente de recursos para las familias, rehabilitar puntos de agua y desarrollar otras fuentes de ingresos para disminuir su dependencia de las condiciones climáticas.
UNA CRISIS REGIONAL
Pero esta hambruna en Somalia es también una crisis regional. La sequía afecta a todo el Cuerno de África y los desplazamientos de la población se producen en distintos países. Con más de 30 años de experiencia, Acción contra el Hambre tiene las capacidades y la experiencia en el terreno para poder hacer frente a esta situación. Es además una de las pocas organizaciones internacionales capaces de llevar sus actividades humanitarias en contextos tan volátiles. Alrededor de 500 empleados de Acción contra el Hambre ya activos en Kenya, Etiopía, Djibouti y Somalia trabajan en estrecha colaboración y amplían todas sus actividades para hacer frente a la situación. Una unidad de coordinación regional está situada en Nairobi, respaldada por una fuerte movilización de las cinco sedes de Acción contra el Hambre (España, Canadá, Francia, Estados Unidos y Reino Unido).
Por otro lado, gracias al preposicionamiento de las reservas de material, en particular en Francia y en Dubai, aviones cargados de productos nutricionales terapéuticos deberían aterrizar esta semana en Somalia.
Según Olivier Longué, Director General de Acción contra el Hambre, “Con esta situación de hambruna declarada, algo que no se veía desde 1992, nuestra vocación y nuestros principios humanitarios nos obligan a redoblar nuestros esfuerzos y hacer todo lo que está en nuestro poder para salvar cuantas más vidas podamos”. Recordamos que la última hambruna en Somalia comportó la muerte de más de 300.000 personas.
Acción contra el Hambre reitera su llamamiento para una movilización general e inmediata de los fondos necesarios para hacer frente a esta hambruna.


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