Ambos jugadores llegan a la final con tres tantos y con las puertas abiertas para convertirse en el máximo goleador de la competición. Una vez Manucho, el instinto asesino más afilado de la competición, y Aubamenyang, la revelación de Gabón, han sido eliminados, entre Katongo y Drogba anda el juego. Arriban a la final en condiciones distintas. Drogba ha despertado en la fase final y ante Guinea Ecuatorial y Túnez ha liderado el equipo a su forma. Escondiéndose un poco en los momentos importantes, dejando a Gervinho que tire del carro y apareciendo para la fotografía. Lo cierto es que las fotografías son las que pasan a la historia y en ellas está él. Es el líder del equipo y tiene a sus espaldas una generación que no ha logrado ninguna Copa África. Con 33 años, quizá tenga la oportunidad de volver a participar el próximo año, en la competición que se desarrollará en Sudáfrica, pero todo parece indicar que ha llegado su momento.
Cristopher Katongo tampoco es una joven promesa. En la actualidad juega en el Henan Construction, de la liga china, donde esta temporada ha anotado dos goles en 16 partidos. Antes estuvo en Grecia, Alemania, Suecia, Sudáfrica y la propia Zambia. Un trotamundos que ha fijado su veleta en esta Copa África, en la que sin hacer mucho ruido ha formado parte del espíritu combativo del combinado zambiano. Ha jugado 68 partidos y anotado 16 goles en su carrera con el equipo de su país y no es el gran goleador.
Ninguno de los dos jugadores ha hecho un gran campeonato. Drogba ya no es el que era y Katongo nunca fue lo que aspira. Mayuka, también zambiano, ha anotado dos goles, uno de ellos el de la semifinal ante Ghana, y también tiene alguna posibilidad. De apenas 21 años, es el revulsivo de la competición. Un jugador eléctrico y llamado a ser importante en los próximos años. En la actualidad milita en Sudáfrica y ha dejado destellos de calidad en cada partido de su equipo. Debutó hace cuatro años y ha anotado 40 goles en los clubes que ha militado y en la selección, en una veintena de partidos, marcó cinco.
El próximo domingo a eso de las diez de la noche, después de la final, sabremos quién es el máximo goleador del campeonato. Ahora mismo Manucho, Aubamenyang, Drogba y Katongo empatan a tres tantos en la primera posición. Si alguno de los dos que aún quedan en liza destaca en la final, ostentará este galardón. Y si es Drogba, habrá puesto la primera piedra para optar, otra vez, a mejor jugador africano del año, a pesar de que aún queda mucha temporada. Será un hito más en su imperio. Sin embargo, si es Katongo será algo nuevo e inesperado. Y si es Mayuka será una excelente noticia para el fútbol africano y la regeneración esperada.


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