Guinguinbali

Archivos Diciembre 2011

Me enteré por casualidad de que ayer ponían el documental  ‘Voces de Mozambique’ en la Filmoteca. Había oído hablar de él pero no pude ir a verlo, así que allí me planté puntual para no perderme esta película, de la que me llevé un par de gratas sorpresas. 

Josina Machel, cuando ya se había unido
a la guerrilla del Frelimo.
Fuente: Mozambiquehistory.net

El documental reconstruye la historia de Josina Machel, una de las primeras mujeres  que entraron a formar parte de la guerrilla del FRELIMO (Frente de Liberación de Mozambique) que luchaba por la liberación de Mozambique, y una de las más ardientes defensoras de la liberación de la mujer, fuertemente reprimida en aquellos primeros años 60.

Parte el documental de un hecho simbólico: en Mozambique el Día de la Mujer se celebra no el 8 de marzo, como en Occidente, sino el 7 de abril, en recuerdo precisamente del día en el que murió Josina, con tan sólo 25 años de edad.  –Lo mismo sucede en Sudáfrica, donde este día se conmemora el 9 de agosto, en recuerdo a la revuelta de las mujeres ante la imposición del Apartheid de que llevaran el libro de pases-. 

Hilado a través de una joven investigadora, Josina Malique (el nombre no es casualidad, sus padres se lo pusieron porque nació precisamente el día que murió la otra Josina)  que busca el recuerdo de la heroína mozambiqueña por todo el país, en el documental aprendemos que con tan sólo 16 años, Josina dejó el instituto donde estudiaba con la firme intención de unirse a la guerrilla, que operaba desde la vecina Tanzania. Su intento de huida –fue apresada en la frontera- le valió sus primeros meses de cárcel, pero esto no le amedrentó para volverlo a intentar, en esta ocasión con más suerte.

Cuando pudo por fin unirse a la guerrilla, participó en la creación de un incipiente servicio social y de enseñanza para jóvenes mozambiqueños en Tanzania y más tarde entró a formar parte del 'Batallón femenino'. Era joven, inteligente y decidida: le ofrecieron una beca para ir a estudiar a Europa pero decidió continuar en primera línea de la lucha. Es así como llegó, junto a otras 25 mujeres, al campo de entrenamiento de Nachingweya, en la zona liberada de Cabo Delgado, al norte de Mozambique. Allí conocería a Samora Machel, futuro primer presidente del Mozambique independiente y su futuro marido. Juntos tuvieron un hijo, pero muy pronto Josina comenzó a darse cuenta de que algo no iba bien. No era capaz de aguantar los entrenamientos y las largas marchas, se sentía constantemente fatigada y débil.  A los pocos meses, el 7 de abril de 1974, murió sin poder ver el momento de liberación de su patria. Fue enterrada en Tanzania, hasta que pudo volver a su país, ya indendiente, en 1975. Una historia sin duda trágica que tenía todos los ingredientes para convertirla en la heroína del pueblo y las mujeres mozambiqueñas.


Janet Mondlane, durante el entierro de su marido, asesinado en 1969.
A la izquierda, con los brazos cruzados, se encontraba el entonces
presidente de Tanzania, Julius Nyerere. Fuente: 'No easy Victories'
Y en medio de esta historia, aparece una mujer blanca, con perfecto acento inglés, hablando de los años que pasó con Josina en los campamentos de guerrilleros. ¿? ¿y ésta quién es? Pues otra mujer a la que bien le podrían ahcer también un documental. Se trata de Janet Mondlane, viuda nada más y nada menos del fundador del Frelimo. ¿Pero qué hacía allí? La Wikipedia nos lo aclara: nacida en 1935 en Illinois en una familia de clase media-alta, conoció al que sería su marido durante una especie de campamento de verano para jóvenes, adonde Eduardo Mondlane había ido a dar una conferencia sobre el futuro de África. Cinco años después se casaron y en 1963 se trasladaron a Mozambique para comenzar la ‘lucha de liberación’ contra los colonizadores Portugueses. 


Y otro descubrimiento más, ver cómo Samora Michel supo utilizar el cine –noticiero incluido: Kuxacanema- como modo de concienciación (y quizás también adoctrinamiento) social, y descubrir que su equipo dejó miles de rollos de película grabados, especialmente desde el momento de la independencia, pero también del entrenamiento en los campos de guerrilleros, de los discursos y de las celebraciones. Un ingente material que se ha ido perdiendo tras las casi dos décadas de guerra y la posterior etapa de posguerra, pero de la que todavía se pueden salvar algunas joyas. De ello se ocupa el Instituto Nacional de Cine de Mozambique, que se encuentra en proceso de recuperación de los archivos. 
Con su moto, Ercilia recorre decenas de kilómetros para
reunirse con mujeres campesinas. Más info, aquí.
Pero el documental no se queda sólo en el pasado. Se acerca también al día a día de las mujeres mozambiqueñas de hoy y nos presenta al resto de voces que hacen de éste mucho más que un documental histórico. Conocemos así a Vania, ingeniera de 28 años que reconstruye el edificio histórico más emblemático de Maputo, en el que se originó el movimiento clandestino de liberación Mozambicana.  Tenemos también a Ercília, presidenta de la Cooperativa de mujeres de Chokwe, al sur de Mozambque; y a Esperanza Muthemba, hermana mayor de Josina Machel, que también participó en la lucha de liberación y hoy sigue tabajando por la mujer a través de la tradición oral. 



Cartel promocional de la película 'Voces desde Mozambique'
Un completo documental que nos descubre la Voz de muchas mujeres, de ayer y de hoy, de las que apenas se conocen datos y que han sido relegadas por la Historia. Noventa minutos para conocer mejor la lucha de los negros de Mozambique frente a los colonizadores portugueses, pero también la de las mujeres, gracias a fotos y vídeos de archivo que se entremezclan con entrevistas a personalidades como Graça Machel, segunda esposa de Samora Machel y actualmente casada con Nelson Mandela, que trabaja en favor de los derechos humanos de niños, mujeres y refugiados, o de Rosa Langa, periodista y escritora mozambiqueña.

Escrita y dirigida por Susana Guardiola y Françoise Polo, la película es una producción de Bausan Films, una productora que ya ha trabajado sobre otros temas africanos y que es responsable también de la excelente ‘María y yo’, sobre una joven autista. 
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“No nos damos cuenta de cuántas mujeres están ocupadas filmando en África, en cuantos formatos y sobre qué rica variedad de temas”, Wanjiru Kyinyanjui, directora de cine kenyata-


Imagen de la película 'La nuit de la Verité', de la burkinabesa Fanta Reina Nacro.

Ayer, la Revista Africaneando, uno de los mejores medios de información y análisis sobre África en castellano, publicaba su número 7. Entre los temas de esta edición me llamó la atención el titulado “Saliendo de las sombras: las mujeres en el cine africano contemporáneo”, de Beatriz Leal Riesco.

Es un texto largo, de unas 13 páginas, pero os animo a leerlo porque es realmente interesante. Para los que no somos expertos, nos sirve para descubrir el cine hecho por mujeres en África y los problemas a los que éstas se enfrentan. Problemas mucho mayores, claro, pero en cierto modo similares a los del resto del mundo.

Haciendo un somerísimo repaso, extraigo algunos datos que me han parecido relevantes, no sólo sobre la mujer sino también sobre el cine africano en general:

-    La institucionalización de los Festivales de Cine africano en la última década, por ser casi la única posibilidad de difusión (…) ha llevado a que los directores africanos piensen casi más el espectador o crítico occidental “destinatarios últimos y únicos de sus obras”, que en el local.

-    Durante años, las mujeres han estado representadas delante de la cámara, como heroínas y mitos, pero siempre invisibilizadas cuando estaban detrás.

-    En algunos de los festivales más importantes, como FESPACO, nunca una mujer ha ganado el mayor galardón. [En los Oscars no fue hasta 2009 cuando una mujer consiguió el premio de Mejor Director].  Sí ha habido reconocimientos en los últimos años, pero la autora teme que esta tendencia se deba a la decisión de sus homólogos masculinos de presentar sus obras en otros certámenes internacionales, fuera de África.

- La posibilidad de grabar en vídeo y/o para televisión ha servido para aumentar la participación femenina.

- Los llamados géneros menores como el melodrama, la animación y laciencia ficción  son una espacio en auge de trabajo femenino. Reivindicar este trabajo es necesario para conocer y reconocer las creaciones de muchas mujeres, más allá de los grandes nombres y festivales.

Por último, este texto nos sirve para conocer a algunas de las más importantes realizadoras africanas, comono Sati Faye , “considerada madre del cine africano”; la togolesa Anne-Laure Folly , autora de Femmes du Niger, Fanta Regina Nacro (Burkina Faso)  que lleva ya años realizando cortos pero que se dio a conocer sobre todo por su película de ficcion La Nuit de la Verité o la mencionada al principioWanjiru Kyinyanjui  (Kenya) y muchas otras.


-------------- La información de este post está extraída en su totalidad del texto realizado por Beatriz Leal Riesgo, especialista e investigadora sobre cine africano. Para conocer más y mejor este tema, lean el reportaje completo y visiten el blog de la autora, Africaencine.com 

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