Guinguinbali

Archivos Marzo 2011

Hoy va de viajes la cosa. O de historia. O de historia de la infamia, para ser más concretos. El caso es que de lo que hoy vamos a se podría llamar ‘el monumento desconocido’ pero su nombre real es el African Burial Ground, y está escondido nada más y nada menos que en el centro de Manhattan.

African-Burial-Ground.jpg
Debajo se encuentran los restos mortales de miles de esclavos africanos que, en su día, fueron enterrados en una inmensa fosa común. No tienen lápidas, ni estatuas ni carteles ni nada que recuerde su vida porque casi nada se sabe de ella. No al menos como personas individuales. Pero sí sabemos algo de su pasado como pueblo, como colectivo.

Fue en 1991, y de manera totalmente casual, cuando se descubrió el inmenso cementerio. En la zona se iba a construir una gran torre de oficinas y, alcomenzar con la excavación, se encontraros los restos de los cuerpos y se descubrió que todos pertenecían a hombres negros. En total, se pudieron identificar unas 400 personas, pero se cree que allí debió haber más de un millar de muertos.

Comenzó entonces la gran batalla. Como os podéis imaginar, no hay ceros suficientes para valorar lo que cuesta un edificio de oficinas en Manhattan. Pero del mismo modo, no hay político capaz de parar las reivindicaciones de los vecinos, cuando éstos se ponen de acuerdo en algo. Y eran muchas las asociaciones, escuelas, grupos y personas individuales las que exigían que los restos se devolvieran a su lugar y se paralizaron las obras. Así fue como se consiguió que, en medio del centro financiero de la ciudad,  unas cuantas parcelas valoradas en miles de millones de dólares quedaran sin edificar para construir allí un recuerdo a los esclavos que, durante siglos, trabajaron y sirvieron en la ciudad de
Nueva York.




El elegido –imaginaos la responsabilidad- fue Rodney Leon, un arquitecto afroamericano y neoyorquino que a los 36 años se enfrentaba a uno de los grandes retos de su vida. Le quedó un sencillo y bonito monumento monumento curvilíneo, edificado en piedra, que contiene un camino en espiral que conduce al centro. En los exteriores, nos encontramos con pinturas y motivos de inspiración africanaafrican-burial-ground.larger.05.jpg.

¿Pero cómo llegaron a parar estos cuerpos a esta céntrica zona de la ciudad?

Bueno, los primeros esclavos llegaron a lo que entonces se denominaba Nueva Amsterdan en 1625, de manos de los holandeses –fundadores de la city-. En un principio eran sólo hombres y más tarde llegaron también las mujeres, con lo que pronto comenzaron a  nacer los primeros niños negros en territorio americano. Niños que heredaban la condición de esclavos de sus padres y que no tenían, por motivo de su nacimiento, ningún privilegio más.

 En 1665, la ciudad pasó a manos de los británicos, lo que supuso, si era posible, un empeoramiento de las condiciones de los esclavos. Los súbditos de la reina, en busca de aumentar la “eficiencia comercial”, crearon la Royal African Company, empresa dedicada casi única y exclusivamente a la ‘importación’ de esclavos directamente de África a Nueva York. Pronto se estableció el primer Mercado de esclavos, situado precisamente entre las calles de Wall Street y East River en 1709.

 
No sería hasta la Revolución Americana cuando las cosas comenzaron a cambiar, si bien muy poco a poco. Al comenzar las 13 colonias el movimiento independentista frente a la metrópoli, los negros también tomaron parte en algunas batallas lo que, según cuentan los historiadores, sirvió para tomar conciencia de sus posibilidades de vivir como un hombre libre.

Grabado esclavitud.jpg

 
También algunos hombres blancos comenzaron a oponerse contra la opresión de la esclavitud y muy poco a poco fueron ganando la batalla de la conciencia colectiva.   Algunas cosas comenzaron a cambiar y a finales de 1807, un siglo después de aquel primer mercado de esclavos, el gobierno federal aprobaba una ley que prohibía la ‘importación y/o venta de esclavos en todo Estados Unidos”. Pero los que ya estaban allí, seguían siendo esclavos y todavía podían ser vendidos o comprados a discreción de sus dueños. No fue hasta 1830 cuando se formó la primera sociedad abolicionista y hubo que esperar todavía hasta 1865 para que se aboliera oficialmente esta práctica. Pero incluso entonces, con la ley en la mano, todavía tendría que pasar un largo tiempo hasta que la práctica, sobre todo en los Estados del Sur, desapareciera totalmente.

 
En 1870, la Decimoquinta Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, expresaba que ni el Gobierno federal ni ningún estado de la Unión “negará o coartará a los ciudadanos de los Estados Unidos el derecho al sufragio por razón de raza, color o condición previa de esclavitud”. Aunque ésta fue una de esas grandes frases que recogen las Constituciones y otros textos legislativos que, a la hora de la verdad, no son ni remotamente aplicados. De hecho, en la práctica, se considera que realmente se concedió el derecho a la población negra en 1965, cuando se aprobó la Ley de Derechos Civiles.

Hoy en día, frente a la infamia de la historia, y ante el temor a que cosas como ésta sean olvidadas por las generaciones venideras, cada 25 de marzo se celebra el Día Internacional en Recuerdo a las Víctimas de la Esclavitud y el Comercio de Esclavos.

Un día en el que se pretende recordar los 30 millones de historias sin contar. Las miles de historias desconocidas u olvidadas que se generaron a lo largo de 400 años de comercio de esclavos. Las historias de familias separadas, de hermanos que nunca se volvieron a ver, de mujeres que perdieron a sus hijos. De aquellos que murieron en el mar, quen no fueron capces de hacer el camino. De los que fueron muertos mientras intentaban escapar. De los que fallecieron trabajando, agotados, o desfallecidos. Cuatro siglos en los que se hablaba de Ilustración y de avances, pero en los que todas la naciones miraban hacia otro lado cuando de esclavitud se trataba. Quizás lo mismo que hacemos hoy con la esclavitud moderna y la trata de personas. 

Living legacy copia.jpg
** Todas las imágenes están extraidas de la web de Naciones Unidas.  
No hay quien, habiendo estado en África un tiempo más o menos largo, no haya vuelto alabando la fortaleza, el coraje y las ganas de superación de las mujeres africanas. Ya se trate de turistas, cooperantes o reporteros, todos han visto cómo son las mujeres la espina dorsal de las familias y, por extensión, de sus países y de todo el continente. Walking Africa.jpg

Cómo son capaces de cuidar a una extensa prole a la vez que venden sus productos en los mercados, labran la tierra o se dedican a las más variadas labores. Quizás por eso hasta existe una plataforma que aboga porque el próximo Premio Nobel de la Paz sea para ellas, para las mujeres africanas sin distinción bajo el lema “Walking Africa deserves a Nobel”.

 
También por eso mismo, y coincidiendo con que esta semana celebramos el Día de la Mujer, quiero inaugurar este blog en GuinGuinBali con un recuerdo a algunas mujeres que, de una u otra manera, han hecho o están haciendo historia en África.
 

ComenzaremEllen_Johnson-Sirleaf3.jpgos por la política por ser lo que más visibilidad da. En este campo, es obligado resaltar a Ellen Johnson Sirleaf, primera presidenta de un país africano. En 2006 juraba su cargo al frente del Gobierno de Liberia y ya lleva 5 años al mando. Puede no parecer mucho, pero sin duda es una eternidad para un país inestable, como es el suyo, recién salido de una brutal Guerra Civil que se prolongó 14 años y dejó el país destrozado. Durante su mandato ha tenido, claro, éxitos y errores pero ha trabajado en pos del desarrollo de su país, imponiendo como prioridades la educación y la sanidad infantil, sin olvidarse nunca de la igualdad de género.

 

Siguiendo en la primera línea política, pero justo desde el otro lado de la barrera, en el de la oposición, en Ruanda, está Victoire Ingabire. Y cuando decimos oposición queremos decir en el de los que son encarcelados, acusados de negacionistas, golpeados y hasta expulsados de su país por oponerse a Paul Kagame. Ingabire podía haberse quedado tranquilamente viviendo en Holanda, donde vivió durante 16 años de exilio, pero ha decidido volver a su país para luchar por una sociedad más democrática, en la que, por ejemplo, igual que se recuerda y conmemora el genocidio cometido por los hutus, se hable también abiertamente de las matanzas perpetradas por los tutsis. De momento, no la han dejado, pero seguro que seguirá dando guerra.
 

Fuera de la política, el campo en el que sin duda más han destacado las mujeres es en el de laMamphela Ramphele.jpg lucha social. Mamphela Ramphele, por ejemplo, -que aunque es más conocida por haber sido en su día la compañera de Steve Biko, uno de los mártires del Apartheid sudafricano- es una doctora, activista, antropóloga, directiva universitaria y ejecutiva que todavía sigue luchando por un futuro mejor para su país. Como mujer negra, estudió Medicina en la Sudáfrica del Apartheid –en una de las pocas universidades que lo permitían-, fue presidenta de la Organización de Estudiantes Sudafricanos, creó clínicas para negros en las zonas más remotas de su inmenso país, y hoy en día dirige el Proyecto Danokeng Scenarios, iniciativa que agrupa a un equipo multidisciplinar de expertos y cuya finalidad es soluciones a los problemas de la nueva Sudáfrica.

Mucho más al norte nos encontramos con Kasha Nabagasera, una de las cabezas visibles del movimiento de Gays y Lesbians de Uganda y una de las poquísimas mujeres que habla abiertamente de su sexualidad en el país. Hace unos meses tuvo que ver cómo su imagen, su dirección y su número de teléfono aparecía en una revista bajo el titular ‘Colguémoslos”, junto a los datos de otros cien homosexuales y semanas después conoció el asesinato de su amigo y compañero David Kato, con quien trabajaba en la asociación Sexual Minorities Uganda. A pesar de ello, quizás incluso con más fuerza si cabe, sigue luchando por sus derechos desde uno de los lugares más inhóspitos del mundo para los homosexuales.

Wangari Maathai.jpg
También en la lucha, aunque en este caso medioambiental, aparece la premio Nóbel de la Paz Wangari Maathai: Nacida en 1940 en una zona rural de Kenya, fue la primera mujer de este país en conseguir un doctorado y fue una de las primeras profesoras de Universidad. Durante los años de gobierno de Daniel Arap Moi estuvo encarcelada en dos ocasiones, siempre por defender los derechos de las zonas naturales kenyatas en contra de las Inversions millonarias que el turismo quería llevar a la zona. Sus reivindicaciones comenzaron a dar sus frutos y su iniciativa, el Movimiento Cinturón Verde, comenzó a recabar apoyos hasta hacerse mundialmente conocida. El colofón a su carrera vino con el Premio Nóbel de la Paz, que obtuvo en 2004, por sus “contribuciones al desarrollo sostenible, a la democracia y a la paz". Dese dos años antes era ya parlamentaria en su país y en 2003 fundó su propio partido ecologista.

 En el mundo de la Literatura, nos encontramos con otra laureada por la Academia de Oslo. Es nada más y nada menos que Nadime Gordimer, nacida en Sudáfrica aunque de padres lituanos. En sus libros comenzó a hablar desde muy pronto de la realidad sudafricana y del desgarro que suponía el Apartheid, aunque siempre sin una pizca de dramatismo, partiendo de textos muy sobrios; tanto que a veces dan verdaderos escalofríos. Su último libro se llama “Beethoven era un 16 por ciento negro” y en él desgrana con sorna el hecho de que ahora, en la nueva Sudáfrica, todos sacan a relucir una supuesta sangre negra entre sus antepasados  y, por supuesto, un brillante curriculum anti apartheid.


Miriam_Makeba.jpgEn el Arte podemos destacar sin duda a la gran Miriam Makeba, fallecida en 2008 en Italia, donde se encontraba para ofrecer un concierto contra el racismo. Fue una luchadora que, tras unos duros años cantando en su Sudáfrica natal decidió salir del país para poder llevar a cabo su carrera musical. Pero no por ello dejó de lado a su pueblo y siempre fue el azote contra el Apartheid en el exterior. De hecho, no volvió a pisar Sudáfrica hasta 1990, una vez Mandela había sido ya liberado. En sus conciertos siempre hacía alusiones a la dictadura sudafricana y su fama hizo mucho daño a la imagen del gobierno blanco.
 

Y para terminar, aunque reitero que en esta serie podría haber muchas más, me gustaría citar a Ory Okolloh, también activista, pero con una singularidad: ha creado un proyecto que ha permitido a miles de personas anónimas participar de forma activa en política y crecer como ciudadanos. Primero fue Ushahidi, la web creada tras la violencia electoral de 2007 en Kenya, a través de la cual cualquiera podía señalar dónde se estaban produciendo actos de violencia a través de un simple mensaje de móvil. En aquellas tensas semanas, la web se convirtió en uno de las páginas más visitadas, por ofrecer al ciduadano información de primera mano. Ahora, quizás influida por su formación como abogada, ha apadrinado Mzalendo, “Un ojo en el parlamento de Kenya”, un proyecto que pretende que la ciudadanía pueda ejercer algo más de control sobre los que son, en teoría, sus representantes. Además, trabaja para muchos organismos internacionales, siglas y siglas que probablemente son las que le dan de comer, y desde su blog sigue contando sus experiencias y desafíos.

 ---------------------------------
Más información: En la web African Success encontraréis decenas de mujeres y hombres que están destacando an África.
 
En la página Women Leaders in Africa recogen una larga lista de mujeres influyentes en el continente desde los tiempos pre-coloniales: reinas, princesas y guerreras a las que se suman otras que, en calidad de ‘primeras damas’ han tenido una notable influencia –no siempre positiva- en los países en los que gobernaron sus maridos.

La situación de la pena de muerte en África

La situación de la pena de muerte en África

El año pasado, Togo y Burundi se unieron a los estados que abolieron este castigo, mientras que Gambia extendió su aplicación. Olawale Fapohunda habla para IPS News sobre la situación en Nigeria, recordando especialmente que uno de los mayores problemas es la falta de abogados defensores para los más pobres. Fuente: IPS News

Khad, la droga que enloquece al África más pobre

Khad, la droga que enloquece al África más pobre

El consumo de khat es una de las tradiciones más arraigadas de este país árabe, y lo ha sumido en un complejo debate. Entre un 50 y un 80% de la población masculina masca esta planta, de efecto similar al de las anfetaminas, sobre la que hay un entramado de devoción y crítica. (...) "Es una práctica suicida. Está destruyendo nuestra sociedad. Están agotando las reservas de agua y obligándonos a importar comida, porque lo único que se planta es khat. Hemos pasado de producir entre 1,5 y 2 millones de toneladas de grano al año en la década de los 60 y los 70 a menos de medio millón", explica el ministro de Irrigación, Abdul-Rahman al-Iryani. (...) Este comercio multimillonario extiende su influencia a países vecinos como Etiopía, Yibuti, Somalia o Kenia. El mismísimo Banco Mundial estimó, en 2007, que Yibuti gastaba anualmente hasta 200 millones de dólares en importar miles de toneladas del excitante vegetal. Fuente: Javier Espinosa / El Mundo

Objetivo: erradicar la malaria

Objetivo: erradicar la malaria

Pasar del control a su erradicación. Éste es el objetivo de MAlERA (siglas en inglés de 'Malaria Eradication Research Agenda'), un proceso consultivo con más de 250 científicos internacionales que pretende establecer una agenda de investigación y desarrollo para la eliminación de la enfermedad.

El inconcluso proyecto para atravesar África por ferrocarril

El inconcluso proyecto para atravesar África por ferrocarril

El imperio británico de finales del S.XIX se extendía desde el mar Mediterráneo hasta el cabo de Buena Esperanza. Todos los mapas coloniales de esos años marcaban una línea continua desde Sudáfrica hasta Egipto con las colonias británicas, el objetivo era convertir esa línea en una vía férrea. Así quería Gran Bretaña crear su Imperio Vertical, para hacer frente al Imperio Horizontal que Francia anhelaba concluir, unir las costas del Atlántico con las del Índico. Foto: Cecil Rhodes, el impulsor del proyecto. Fuente: En la Trébede

Fallar al estado más fallido del mundo

Fallar al estado más fallido del mundo

El dinero que la comunidad internacional inyecta en Somalia mantiene vivo el conflicto en el país. Los fondos que deberían destinarse a mejorar la situación, solo sirven para subvencionar a un Gobierno corrupto y financiar indirectamente a los rebeldes. Texto y fotos: J.M. Calatayud. Publicado en Foreign Policy

Categorías

Colabora con:

Letras en el Sahara, nace en la red y desemboca en el desierto

La Blogoteca