Guinguinbali
Abril 4, 2011

El oscuro corazón de las tinieblas


Hace unos días estaba escuchando una tertulia radiofónica sobre los tristes acontecimientos de Costa de Marfil, donde, como todo el mundo sabe, ha estallado una guerra civil entre los partidarios de los dos candidatos que optaban a la Presidencia del país en las elecciones del pasado mes de noviembre, Laurent Gbagbo y Alassane Ouattara. En un momento dado, uno de los intervinientes aseguró de manera rotunda que Ouattara había sido el ganador de dichos comicios sin que nadie discutiera esta afirmación. De hecho, esta es la versión imperante de los hechos: Ouattara ha ganado y el presidente Gbagbo no acepta los resultados.

Sin embargo, esta no es la realidad. Si nos molestáramos en bucear un poquito en los hechos, enseguida nos daríamos cuenta de que el Tribunal Constitucional de Costa de Marfil, que a mí por lo menos me inspira tanto respeto como el español, el sueco o el polaco, dio como ganador a Gbagbo tras revisar el enorme fraude electoral cometido por los partidarios de Ouattara en el norte del país, del que, por cierto, también dieron cuenta varias misiones de observación africanas desplegadas durante los comicios. Un fraude que incluyó que, por ejemplo, en algunas ciudades y pueblos votara el triple de personas de la cifra de inscritos.

Pero eso da igual. Toda la comunidad internacional se ha lanzado a dar su apoyo a Ouattara, a quien llaman presidente electo porque la ONU así lo certifica. La ONU, ese gobierno del mundo que en realidad es el anacrónico gobierno de unos pocos (cinco, los que tienen derecho de veto) sobre el resto de los países; la ONU, que emite resoluciones que Marruecos o Israel no cumplen y no pasa nada, pero que otros incumplen y se desatan los infiernos. Pero claro, en Costa de Marfil se trata de africanos y su Tribunal Constitucional es corrupto y sus misiones de observación no cuentan, porque sí, porque esto de la Justicia y la Democracia es cosa de blancos.

Pero sigamos con la tertulia radiofónica. En otro momento, uno de los que allí estaban dijo, sin problema ninguno, que Francia es la "metrópoli" (no dijo la ex metrópoli, sino la metrópoli) y que Francia debía intervenir con contundencia. Nadie le corrigió, ni le dijo nada a este señor y eso que aquí está el meollo de la cuestión, el nudo gordiano del asunto. Del tiempo de las metrópolis hace más de cincuenta años y seguimos pensando los europeos que África debe ser tutelada, dirigida, que los africanos no son capaces de llevar las riendas de sus asuntos. Y al tertuliano también habría que decirle que, frente a lo que piensa, Francia sí interviene. Lo hizo antes de esta guerra, apoyando claramente a Ouattara (amigo personal de Sarkozy) y convenciendo a todos de que Ouattara era el candidato a apoyar, y lo está haciendo ahora mismo, pues los soldados franceses intervienen a favor de Ouattara en las calles de Abidjan. Soldados franceses metidos en una guerra civil africana defendiendo a uno de los dos bandos, por cierto, sin ningún mandato de Naciones Unidas. Si eso no es una injerencia neocolonial, que me lo expliquen.

Y, finalmente, vuelvo a la tertulia, otra persona (o la misma, ya no me acuerdo muy bien) dijo que en Costa de Marfil hay muchas "tribus" y que ya se sabe que los africanos resuelven sus conflictos a machetazos. Vaya, vaya. Ya tenemos el equipo completo. En primer lugar, la infantilidad de los africanos, incapaces de aclararse en el galimatías de la democracia del que solo Europa y Estados Unidos tiene las claves; en segundo lugar, la nostalgia de las colonias, un tiempo de estabilidad en el que las metrópolis garantizaban la paz de la negritud; y, finalmente, el carácter violento de estos africanos que se matan entre ellos a la mínima, "como en Ruanda", cito textualmente. Da igual que en Ruanda, como quedó de sobra demostrado, fueran los franceses quienes contribuyeron a incendiar el país. La imagen que nos quedó es la de los africanos salvajes que cortan los brazos de sus enemigos. Ni una pizca de autocrítica, ni un gramo de ver la viga en nuestro ojo.

¿De verdad nadie se está preguntando, en este momento, por qué Francia tiene tanto interés en que Gbagbo pierda esta guerra? ¿Todos piensan que se trata de una simple cuestión de legalidad? Si fuera así, ¿qué hay de Uganda, de la República Centroafricana, de Benín, países todos ellos que acaban de celebrar elecciones y en los que la oposición ha denunciado fraude electoral? ¿Por qué todos nos sumamos al coro de derrocar a Gbagbo y no decimos nada de Museveni, de Bozizé, de Boni Yayi? Peor aún, los dictadores de Gambia, de Guinea Ecuatorial o de Angola pueden hacer y deshacer a su antojo. Allí no nos indignamos, allí no intervenimos, pero en Costa de Marfil sí.

En este momento, los rebeldes y los leales a Gbagbo se están matando entre sí. Y lo que es peor, cometen todo tipo de atrocidades contra civiles inocentes. A la comunidad internacional habría que interrogarle si no habrán puesto el combustible para que ardiera esta llama, si dando alas a los rebeldes que ya sembraron el caos y la violencia en este país hace diez años no estarán siendo la mano que está detrás de la mano que coge el fusil.

La cuestión no es que los tertulianos piensen así, el problema es que la mayoría de los europeos pensamos así. Si el problema de Costa de Marfil, con toda su enorme complejidad, lo reducimos a una simple cuestión de un presidente que no se quiere ir y que ha provocado una guerra, basando nuestro discurso en un pilar falso y en ideas incrustadas a fuego en nuestro ADN, como la de que los africanos son como niños chicos y violentos que no pueden resolver sus problemas por sí solos, entonces no hemos avanzado nada en cien años porque este continente sigue estando, a nuestros ojos, sumido en el corazón de las tinieblas, que diría Joseph Conrad.

| Comentarios (10)

10 comentarios

buen artículo pepe!!! que engañados estamos !!! gracias por ésta información,que me hace despertar un poco más!!! aunque aún estoy bastante dormido !!!

Esclarecedor artículo, Pepe. Lo que no sabemos todavía es cómo terminará todo esto y cuántos muertos pasarán a engrosar las listas en un conflicto que se podría haber evitado de no ser por el enconamiento de las posturas y la intransigencia de las partes. ¿Era tan difícil haber organizado una segunda vuelta electoral con un mayor control de los observadores internacionales como hubiera sido posible en cualquier otro país demócrata? ¿Era tan complicado que Gbagbo y Ouattara se sentaran a negociar? Tengo la sensación de que hay muchos factores implicados en la guerra civil de Costa de Marfil, además de la impresentable françafrique y la dejación de la ONU. Un abrazo.

Formidable artículo Pepe. No tengo palabras.
Un abrazo
Juan

Con todo respeto por tu trabajo, me parece que lo que has escrito aquí es igual de paternalista y corto de miras que lo de los contertulios. No das datos, no das nombres, sólo das una visión bastante manida de África, en la que el hombre blanco sigue siendo un cáncer.

Tu artículo no es más que el negativo de lo que decía ese contertulio. Muestra el mismo desconocimiento de lo que complejo que es le continente, de lo compleja que es en general la condición humana.

¿No estás al tanto de la labor de ECOWAS para tratar de parar esta crisis, de la presión de la Unión Africana, viaje de Raila Odinga incluido? ¿Por qué Nigeria no mandó tropas cuando se lo pidieron? El ECOWAS ha hecho una gran labor en otras crisis, ¿por qué no le das crédito?

Lo dicho, muestras una realidad bastante ramplona, en blanco y negro, que ya no existe. Eso sí, prefiero la tuya antes de la del contertulio, que al menos tiene algo de idealismo, pero deberías ir intelectualmente más allá. Hoy, África, es mucho más compleja... Por cierto, lo de Joseph Conrad no lo había leído nunca en un artículo. Muy original. Perdón por la ironía...

Te sigo, Pepe.
Abrazos
Alberto

A menudo, tendemos a cuestionar y criticar el papel de la política internacional y las intervenciones más o menos interesadas en busca de la paz liberal.

Esta es la opción más cómoda y fácil, y la verdad, España, las grandes organizaciones y potencias internacionales nos lo ponen en bandeja de plata. Pero también deberíamos plantearnos el esfuerzo por aportar ideas y soluciones que, para los que trabajamos en esto, es la parte más difícil porque no existen soluciones fáciles, y sobretodo, no hay buenos ni malos.

Estoy de acuerdo, José, en tus tres críticas generales. Pero para aterrizar estas críticas al caso que nos atañe también se tiene que disponer de datos que las sustenten, como señala H, con quien estoy muy de acuerdo con sus apreciaciones, y no me sirve que el Tribunal Constitucional marfileño funciona como el español, por poner un ejemplo, porque entonces te diría que seguro que Gbagbo ha manipulado los resultados, de la misma forma que vemos como la justicia española (Tribunal Constitucional, Supremo, Audiencia Nacional) está politizada e instrumentalizada por los partidos políticos, con honrosas excepciones.

No creo que lo correcto ahora sea convertir en un mártir a Gbagbo, después de su historial en estos 20 últimos años...ni tampoco dar carta blanca a Ouattara, que juega su opción política y seguramente ahora habrá una caza de brujas en el país...

Naciones Unidas, a la que le podemos sacar todos los colores, ECOWAS, UA, delegaciones varias...han realizado todos los esfuerzos posibles, con mejor o menor fortuna, más o menos interesados, al igual que Sarkozy, para evitar este último ciclo de violencia, pero la intransigencia de Gabgbo ha sido demasiada...parece que sólo quería entender el lenguaje de las armas. A Gaddafi, en cambio, no se le han dado tantas oportunidades...

Cuando no está Naciones Unidas, queremos que esté; cuando está, criticamos su pasividad...cuando finalmente actúa para cumplir su mandato, criticamos que es parcial y defiende a una parte...Y cuando se interviene en una parte del mundo (tras muchas presiones, consensos, y miles de muertos por el camino), sacamos el resto para decir que hay doble rasero (que por otra parte, es cierto)...pero es que entonces no haríamos nada ni intentaríamos aplicar la legalidad internacional en ninguna parte!!!e igualmente criticaríamos que la comunidad internacional reste impasible ante graves crisis humanitarias y violaciones de los derechos humanos en masa...el reto es intentar hacer las cosas cada vez mejor, construir mayores instrumentos de protección de los derechos humanos y establecer con claridad y transparencia cuáles son los límites de las intervenciones internacionales para evitar que se puedan producir arbitrariedades, guerras preventivas y acciones unilaterales...
además, por otra parte, cabría el último relativismo (que también es cierto), que sería afirmar que antes de intervenir con mayor o menor fortuna en el mundo, tenemos que empezar por arreglar nuestro patio, para que pueda tener una política más decente, y no sólo la exterior.

No hay soluciones ni respuestas fáciles. Lo importante es hacerse las buenas preguntas e intentar dar la mejor respuesta, dadas nuestras limitaciones e incongruencias.

Felicitaciones por tu trabajo, te he podido escuchar también en Telesur. Como se nota la imparcialidad.

Quizas no es la vía correcta pero he intentado averiguar si usabas twitter para seguirte y la verdad no se si no lo usas o no te he encontrado.

Un abrazo ¿Me lo pasas?

Buen articulo y buenos analisis dignos de una persona que conoce bien la situacion politica, sociologica y antropologica Africana, sin dejarse llevar con las manipulaciones oficiales de ciertos discursos informativos sobre la realidad Africana,olvidando que las independencias Africnas son una Mascarada, solo podra cambiar esta vision delineada de la realidad, hasta que la mayoria de los Europeos y sobre todo Franceses,entiendan que su pais no quiere las independencias de sus ex colonias decidir libremente su futuro, sino gozar de Autonomias mayores, sin el aval del gobierno Frances de turno, nadie puede llegar a la magistratura suprema del pais, como es el caso de Laurent Gbagbo, nacionalista que intenta cambiar la politica paternalista Francesa en su pais, pero poco a poco, Francia va perdiendo su apoyo y influencia en Africa en General.

Hola buenas noches. Acabo de leer su artículo en "Rebelión". Estoy siguiendo el conflicto de Costa de Marfil. Soy estudiante de Geografía en la Universidad y estoy sacando un serial de 5 artículos sobre este conflicto y quería saber si me dejabas poner tu artículo en el último capítulo de mis artículos y publicarlo junto con otras noticias de otros medios de comunicación. Puedes responderme a este mail:

Atentamente

Escribir un comentario

fotografía del autor del blogJosé Naranjo
Cuando los jóvenes africanos van a emigrar hacia Europa, se hacen con un amuleto para ser invisibles y poder así cruzar las fronteras y el mar sin ser vistos. Este blog intenta romper ese conjuro, hacer visibles a quienes mueren en el intento de llegar a nuestras costas tras un naufragio o se quedan para siempre en medio del desierto; a quienes consiguen llegar y hacen los trabajos que no quiere nadie, pero a quienes, a la vez, les negamos todos los derechos; aquellos que se esfuerzan por integrarse y casi nunca salen en los medios de comunicación.
+ info

Categorías

Suscribirse a este blog